viernes, 3 de febrero de 2017

Carta Abierta a Lucía Caram


“Errar es humano…
perseverar en el error es diabólico”
San Agustín de Hipona

            Estimada Señora Lucía Caram:

            Triste es su actitud hacia el Magisterio de la Iglesia a la que usted dice pertenecer. Negando abiertamente las Verdades que desde siempre la Iglesia y la misma Palabra de Dios nos ha enseñado. Y más triste es aún, comprobar su inmensa soberbia en todo lo que ha proferido, sin siquiera mostrar humildad y penitencia en su actuar.

            Yo, como laico comprometido quisiera preguntarle: ¿Es usted acaso más autoridad que el Santo Padre y los Sagrados Concilios? ¿Es usted acaso doctora de la Iglesia? ¿Con que autoridad se atreve a replantear cuestiones que no le corresponden?

            Desafía abiertamente todo lo sagrado, y cada vez se aparta más de la Fe de la Iglesia, deshonrando abiertamente el Hábito que usa de la Orden de Santo Domingo de Guzmán, quién profeso inmenso amor a la Madre de Dios, Siempre Virgen, antes, durante y después del parto, por cuyos méritos de Nuestro Señor fue preservada con singular regalo.

            Triste es que su actitud y su falta de fe no es iluminada sino por Satanás, quien es enemigo de la Madre de Dios desde el comienzo. No solo al ofenderle, sino al confundir la Fe de tantos hermanos en la Fe. Y que viene arrastrando sin penitencia alguna, y más sabido también, su demoniaca postura ante el Aborto, que tristemente apoya al decir que ni la Iglesia ni siquiera Dios mismo tiene autoridad para meterse…. ¿es usted Dios acaso? ¿Usted dio a Moisés las tablas de la Ley para cambiarla como su antojo imagina? Bien conoce usted lo que marca el Derecho Canónico sobre la postura del Aborto y de negar los Dogmas Divinamente Revelados y marcados por la Autoridad de la Iglesia como obligación de creer, sino la EXCOMUNIÓN AUTOMATICA, puesto que usted ya no es miembro de la Iglesia.

            Y si no le nombre como nombre religioso de “Sor” es porque realmente le ha quedado grande la Consagración que muestra al portar el Santo Hábito de la Orden de Predicadores.

            Manifiesta abiertamente en su cuenta de twitter: “La Iglesia preocupada en virginidades mientras los niños se mueren de hambre”… es cierto su argumento en algún modo… y quisiera preguntarle: ¿Qué hace usted para remediar eso? ¿Por qué mejor no deja el Santo Hábito y se dedica a la asistencia social? Cierto es que haría  menos daño desde ese punto de vista que con sus declaraciones Heréticas y que nada tiene que ver con los Votos que ha Profesado y que supuestamente dice vivir en el “claustro del mundo”, cuando su Consagración como Religiosa exige permanecer en el Monasterio. Y quizá suenen fuertes mis palabras, más sin embargo son tan insignificantes que muchas otras que le han proferido y que usted bien conoce y tanto se queja, cuando usted misma ha sido la causante de tanta afrenta por insultar a nuestros Padres María Santísima y a Nuestro Señor San José.

            Sepa usted, que aun pese a tanto daño que usted ha causado, tiene lugar en mis oraciones, para que realmente la ilumine el Espíritu Santo, y encuentre redención su pensamiento, y sea expulsado el demonio que abiertamente le ilumina en tanta declaración desviada como profiere. Para que encuentre segura penitencia y vuelva la mirada a la Fe de la Iglesia y a lo que marca la Santa Regla de los Predicadores. Aun está a tiempo de enmendarse, y corregirse, antes que el Señor tome rigurosa cuenta de tanto mal que ha hecho, y cierto es que no soy nadie para juzgarla, más sin embargo, también por caridad hemos de hablar y corregir el error.

            Un útil consejo que le puedo dar y que Santo Domingo de Guzmán y del Glorioso Doctor de la Iglesia, Dominico también, Santo Tomás de Aquino, es que lea lo que el Magisterio nos enseña, la Suma Teológica, el Catecismo de la Iglesia Católica, que son verdaderas autoridades a la hora de hablar de la Iglesia, teniendo en vuestra Orden tantos ejemplos que usted ha hecho a un lado.

            Sinceramente.



Mauricio Parra Solís
Esclavo del Inmaculado Corazón de María


            Mexicali, B.C., México. 03 de Febrero de 2017. Memoria Litúrgica de San Blas, Obispo y Mártir. Año Jubilar del Centenario de las Apariciones de la Madre de Dios en Fátima.



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