viernes, 21 de julio de 2017

Carta Abierta al “Padre” Tomás Herrera Seco

“Ay de aquel que haga pecar
a uno de estos inocentes que creen en mío,
más le vale que se ate una piedra de molino al cuello
y se lance al mar”
Mt. 18, 6


Estimado Señor Tomás:

No lo conozco, soy un joven, seglar comprometido de 25 años de edad de la Ciudad de Mexicali, por la Gracia de Dios, con la experiencia de haber tenido Formación en el Seminario Diocesano. He querido escribirle estas líneas, después de haber visto su penosa charla en un programa radiofónico. Y recalco “penosa”, porque ese pensamiento no es digno en absoluto de un Ministro de Cristo, que ha sido llamado al inmerecido Don de la Vocación Sacerdotal, sino más bien, es el pensamiento de una persona mundana, a la que el demonio tiene abierta entrada, y tristemente, más de un protestante, pero tristemente ha sido de un Sacerdote, que a semejanza de Judas, ha traicionado a su Señor.


Usted ha dicho: “Yo me siento muy libre de no tener vergüenza de verme con quien sea, del género que sea, yo apoyo tanto a personas gay, políticos, en mi vida personal me mantengo con mucha estabilidad, pero yo viajo y si hay necesidad de echar una partida la echo. Yo siempre llevo mi condón preparado por si viene al caso y porque una canita al aire a nadie le viene mal si te da estabilidad emocional”. Sinceramente, su actitud no es de libertad, sino de esclavo, pero… ¿Esclavo de qué? De sus pasiones desordenadas, alejadas de toda libertad de los hijos de Dios que nos insta en el Evangelio. La Iglesia, nuestra Madre, nunca ha dicho que se les retire el apoyo a los homosexuales, pero como Madre, tiene normas que exigir, por amor a ellos, y por su bien y verdadera libertad, no para solapar sus malas acciones. Ha expresado también llevar un condón por si el caso, ciertamente, usted, como Ministro Consagrado que se supone que es, no debería ni siquiera de portarlo por ningún motivo, es Consagrado y debe dar testimonio en lo privado y en lo público. Pero es indignante, triste y decepcionante que un supuesto sacerdote se exprese al decir: “UNA CANITA AL AIRE A NADIE LE VIENE MAL”, perdóneme por las palabras que le diré, pero ¿está usted en una inestabilidad mental?

¿Con que lengua usted exhorta en el Ambón la Palabra de Dios a vivir los Mandamientos, cuando de su boca no han salido sino porquerías indignas de un Sacerdote? En lo personal, es un Sacerdote decepcionante, le respeto y siento compasión por usted, pero de ninguna manera le aplaudo ni le solapo semejante atrocidad. Ya Nuestra Iglesia está bastante lastimada, como para sufrir más llagas y guardar más basura clerical con testimonios demoniacos de Sacerdotes. ¡Basta ya! ¡Basta! Lo digo, lo grito como hijo de la Iglesia. No somos santos, estamos en proceso y en camino de santificación, y los Laicos, necesitamos verdaderos Pastores que den Ardiente Testimonio de la Caridad del Corazón de Jesús, no de la Arrogancia Infeliz de Satanás, destructor de la Obra de Cristo.

En su Curriculum según se ha dicho, lleva “trabajando” en temas de moral y ética con el Gobierno del Estado de Sonora, pero… ¿Es que acaso tiene usted ética y moral al tener esas declaraciones? ¿Tiene de verdad una Vida Espiritual siendo Sacerdote, ejerza o no el Sagrado Ministerio? Como nos recita el Evangelio: “Más le valdría atarse una roca de molino al cuello y tirarse al mar”. Por su incoherencia. A alcanzado una formación intelectual solida tal vez, pero ciertamente, en el Ministerio Sacerdotal, siento, y es una opinión muy personal, no ha entendido el grado de responsabilidad que representa el Orden Sagrado, ni ha entendido que representa a Cristo, la intelectualidad no quita la incapacidad espiritual, ni nos hace más o menos agradables o dignos a los ojos del Señor Jesús.

Más le valdría a usted señor, renunciar definitivamente a la Sotana a Celebrar Profanamente los
Sagrados Misterios, dejando el Sacerdocio y dedicarse a los asuntos del mundo. Haría menos daño a la Iglesia. ¡Ya no necesitamos malos Ministros! ¡Necesitamos Pastores verdaderamente según el Corazón de Cristo!

Solo me resta decirle que oro por usted para que verdaderamente lo ilumine el Espíritu Santo, porque con semejantes declaraciones dudo mucho que sea él quien le inspire, sino un espíritu muy pernicioso. Y le digo como Seglar Comprometido: ¡Ya no dañe más a la Iglesia! Por honor del amor, pero por un falso amor, nos abrimos al dios modernidad, el erotismo, el hedonismo, y podemos ser capaces de proferir palabras que no ayudan a edificar, sino a causar escándalo, como usted lo ha hecho.

Dios lo bendiga.

Mauricio Parra Solís 
maury.eicm@yahoo.com


Mexicali, B.C., 21 de Julio de 2017. Año Jubilar de las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima.

__________
C.C.P. Arzobispado de Hermosillo
C.C.P. Excelentísimo Señor Arzobispo D. Ruy Rendón Leal




sábado, 15 de julio de 2017

Ramillete Espiritual al Papa Benedicto XVI


Invitación
Nuestro Blog de Evangelización y Catequesis Tradicional,
con Motivo del Año Jubilar por el Centenario de las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima,
desea invitar a todos los Fieles, a Dedicar a Nuestro Santo Padre Benedicto XVI  un Ramillete Espiritual.
¿Cómo hacerlo? Por medio de cualquiera de nuestros dos Correos Electrónicos de Contacto, haznos saber lo que te comprometes a hacer con la Intención de 
Ofrecerlo por el Papa Benedicto.
La iniciativa comienza este próximo 16 de Julio, Fiesta de Nuestra Señora del Carmen y concluye el 15 de Agosto, Solemnidad de la Asunción de María al Cielo. Se sumarán las cantidades ofrecidas y se anotarán en una hoja especial que se enviara por medio de la
Nunciatura Apostólica en México a las 
Manos del Santo Padre
con un Mensaje Especial y una lista de los nombres 
de quienes participen en esta Iniciativa.
¡Ofrezcamos un Homenaje de Amor 
y Gratitud al Santo Padre!


Blog.Porta.Fidei@gmail.com  -  maury.eicm@yahoo.com 



Santa Misa  
Sagradas Comuniones Eucarísticas  
Comuniones Espirituales  
Horas de Adoración Eucarística  
Santísimo Rosario 
Obras de Misericordia 
Sacrificios 




jueves, 6 de julio de 2017

Nuevo Escudo


COMUNICADO


                        Desde la Redacción de este Blog, queremos dar a conocer el Diseño del Nuevo Escudo que servirá de Referencia para nuestro Blog. Así mismo, presentó para todos ustedes, el Significado de cada Símbolo del mismo.

                          Espero sea de su mayor agrado. Siempre para Gloria de Dios y Exaltación de Nuestra Santa Madre Iglesia Católica.

                         Sigamos orando por la Iglesia, para que cese la Gran Confusión Doctrinal que impera.


Atentamente
Mauricio P. Solís
Administrador del Blog



sábado, 24 de junio de 2017

Ordenación Diaconal



"Esfuérzate en creer lo que lees,
enseñar lo que crees
y vivir lo que enseñas"

(Rito de Ordenación Diaconal)


Desde este Blog, queremos Felicitar al Hermano
Gastón Mendiola Arroyo
(A la Izquierda)
por su institución en el Sagrado Orden del Diaconado,
Recibido en la Diócesis de Orange, CA.
de Manos del Excelentísimo Señor Obispo Diocesano
D. Kevin W. Vann
hoy 24 de Junio de 2017
Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista.

A la vez que elevamos insistentes Súplicas al Paráclito,
para que le fortalezca y le santifique en su Nuevo Ministerio
de Servir al Pueblo de Dios.
Con fidelidad a Cristo y a la Santa Iglesia de Dios
en el Servicio a la Verdad del Evangelio y del Magisterio.

Dios te bendiga Hermano.


Atte.
Mauricio Parra Solís
Administrador

sábado, 17 de junio de 2017

De cómo Dios elige una Vocación

Un mesonero buscaba una vasija para un estimado cliente.

-Elígeme a mí –grita una copa dorada-. Brillo y estoy reluciente. Mi belleza y lustre superan a los de todas los demás. ¡El oro es lo mejor!

El mesonero siguió inspeccionando sin decir una sola palabra.
Se quedó mirando una copa plateada de silueta curvilínea y alta:

-Estaré en tu mesa siempre que te sientes a comer. Mi diseño es elegante. Además, la plata viste mucho.

Sin prestar mayor atención a lo que oía, el mesonero puso sus ojos en una copa de bronce. Estaba pulida, y además era amplia y poco profunda:

-¡Fíjate, fíjate! –gritaba la copa-; sé que te serviré. Colócame sobre la mesa para que todos me vean.

-¡Mírame! –suplicó la copa de cristal-. No oculto nada, soy transparente y clara como el agua de un manantial. Aunque soy frágil estoy segura de que te haré feliz.

El mesonero se acercó después a una copa hecha de madera. Estaba bien pulida y labrada, parecía sólida y robusta:

-Tengo muchos usos, señor –dijo la copa de madera-. Aunque es mejor que me utilices para agua, no para el vino.

Por último el mesonero reparó en una copa de barro cocido. Estaba algo rota, sucia, polvorienta y arrumbada en un rincón de la bodega.

-¡Aaaaah! Ésta es la copa que andaba buscando. La arreglaré la limpiaré y la utilizaré. No busco una que esté orgullosa de sí misma. Sólo necesito una sencilla copa de barro, resistente y fuerte en la que el continente no distraiga de la calidad de su contenido.

Luego, con cuidado, tomó aquella copa de barro, la compuso, la limpió, la llenó y se dirigió a ella con simpatía:

-Este es el trabajo que quiero que desempeñes: dar a los demás lo que yo te doy a ti.

Dios elige a quien quiere. Dios no nos necesita, pero nos quiere. Que Dios nos elija es siempre un don suyo. No lo merecemos nunca. El modo que tiene Dios de elegir no coincide muchas veces con el nuestro. Nosotros solemos guiarnos por las apariencias. Él elige mirando la sencillez, la pureza y la generosidad de nuestros corazones.




___________
Tomado de: https://adelantelafe.com/dios-elige-da-una-vocacion/

martes, 13 de junio de 2017

Estación al Santísimo Sacramento (Corpus Christi 2017)




Adorado sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar



Oración Inicial

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el Fuego de tu Amor.
Envía Señor tú Espíritu y seremos renovados,
capaces de incendiar al mundo con el fuego de tu amor.
Has morada en nosotros, y ven en nuestro auxilio,
por nosotros mismos, no sabemos expresar lo agradable al Padre,
ora en nosotros Divino Paráclito, con gemidos que no sabemos expresar,
completa la alabanza de nuestra lengua
para que sea verdaderamente agradable nuestro incienso.
Te lo pedimos por intercesión del Inmaculado Corazón de María,
Primer Sagrario de Jesús Sacramentado,
Modelo Fiel y Verdadero de los Adoradores.
Amén

1
Soberano Señor Sacramentado,
a quien adoramos con todo el corazón,
en quien creemos por encima de todas las cosas,
de Quién esperamos todo bien,
y a quien amamos por encima de todas las cosas.
Venimos a Tú Presencia como pecadores, verdaderamente arrepentidos
a suplicar de Tu Sacratísimo Corazón,
perdón y misericordia, pues por nosotros mismos, por nuestras culpas,
pesa sobre nuestra cabeza la justa sentencia de la Condenación,
más con ánimo y corazón arrepentido, nos postramos ante Ti,
Clamando con humildad que nos perdones.

Padre Nuestro… Ave María… Gloria Patri…

2
Perdón Señor, Perdón por los pecados de mi pueblo,
Perdón por la negligencia y la frialdad en nuestro actuar,
Perdón por los ultrajes que te hieren y te lastiman,
Perdón por la falta de Fe para creer tu Palabra,
Perdón por los escándalos públicos que tan mal testimonio ofrecemos.
Si tomas en cuenta nuestros delitos, Señor, ¿Quién podrá defenderse?
Pero Ti, ¡Oh Dios clemente y lleno de bondad! Vuelve hacia nosotros
la mirada compasiva de la Cruz
y derrama tu Sangre para limpiar la ceguera de nuestros ojos.
Se repite en cada Estación


3
Nos hemos vuelto duros y cómplices al haber derramado sangre inocente,
nuestro suelo está manchado con la sangre derramada del Aborto,
agrietado e infecundo para producir fruto bueno de caridad y de compasión.
Hemos endurecido nuestros corazones y hemos perdido el respeto
por la dignidad de la vida, sintiéndonos dueños de ella y tomándola
salvajemente como si fuéramos animales en batalla unos con otros.
Sangre que clama a Tú presencia, ¡Oh Dios! Y que merece atraer sobre nosotros
de tu mano justiciera la cólera y la ira de poner un escarmiento.
Sube a Ti el clamor de los inocentes, 
como la Sangre de Abel que fue tomada por Caín.
¿Hasta cuándo Señor, tendrás que soportar nuestra ceguera  y la dureza de nuestro corazón? ¿Hasta cuándo seremos capaces de abrir los ojos y pedir perdón?

Padre Nuestro… Ave María… Gloria Patri…


4
Suba Señor, hasta tu Templo Santo el clamor de nuestras súplicas arrepentidas,
y descienda sobre nosotros como lluvia y rocío que nos empape,
la Luz del Espíritu Santo para iluminar nuestras tinieblas
y despertar del letargo infame que nos ha hecho presa el enemigo de las almas.
Derrama Tu Sangre sobre nosotros, para ser liberados de las ataduras del pecado;
Derrama el Agua Purísima que broto de tu Costado Herido, y purifícanos.
Pues nosotros mismos no somos capaces de abrir los ojos y entender,
si Tú no nos iluminas, ¿Quién podrá entender? ¿Quién sería capaz de ver?
Poco es el tiempo que nos queda de batalla
y mucho el trabajo que debemos realizar, toma nuestra pobre pequeñez
y con ella edifica Tu Reino, somos Soldados tuyos, dispón como mejor te agrade.

Padre Nuestro… Ave María… Gloria Patri…

5
Te hemos despreciado, Señor, cuando te nos ofreces tan mansamente,
permaneces en nuestros Altares y somos tan ingratos que pasamos de largo;
caminamos sin contemplarte y a las carreras, 
cuando ni siquiera los ángeles de tu Trono
te desplantan y se mantienen erguidos 
con altivez y soberbia como lo hacemos nosotros.
Y sufres con soberana paciencia nuestra infeliz ingratitud. 
¿Quién puede sorportarlo?
Pero el Amor, ¡sí! El Amor es quien te tiene prisionero por nosotros en el Sagrario,
siendo Dios, la Majestad del Cielo y de la Tierra, 
te has querido humillar con nosotros,
te has querido encarnar nuevamente en el Pan y en el Vino,
¡Pero somos tan ingratos! 
Te despreciamos y muchísimas veces si nos acercamos a Tú mesa,
No llevamos la pureza de los ángeles que deberíamos convertirnos para adorarte,
sino los demonios que con insolencia te blasfeman,
pues nos acercamos al Altar llenos de pecado y podredumbre espiritual.

Padre Nuestro… Ave María… Gloria Patri…


6
Nos has donado el Sacerdocio, más… ¡cuántos de nosotros lo despreciamos!
cuantas veces conocemos una caída de tus Hijos más predilectos, los Sacerdotes,
y no somos capaces siquiera de elevar una oración por ellos.
Necesitan de nuestra oración y misericordia, 
así como nosotros la necesitamos de ellos
cada vez que nos acercamos a los Sagrados Misterios de los que son dispensadores.
Más sin embargo, somos los primeros en condenarlos, en apedrearlos,
no con tejas, pero si con nuestro resentimiento, incluso llegando a matarlos, ¡sí!
a matarlos espiritualmente muchas veces con la calumnia, con el resentimiento.
Hacemos la obra del demonio que quiere ver hundidos a los Ministros del Altar,
pues si cae el Sacerdote, caemos al infierno nosotros, nuestras almas también.
Y cierto es que agredimos a la persona, pero más que nunca,
es cuando volvemos a injuriar a Cristo, pues el Sacerdocio,
es el mismo Corazón Traspasado de Jesús que se nos entrega para la Salvación.

Padre Nuestro… Ave María… Gloria Patri…

7
Mira Señor, lleno de compasión a tus Ministros, tus Sacerdotes,
que son tan grandemente tentados 
y sacudidos por el mundo, el demonio y la carne.
Purifica su amor, para que sean capaces de amarte por encima de todas las cosas,
ten misiericordia de aquellos que se han dejado envolver en la frialdad
y que han olvidado el Don que les has encomendado,
derrama sobre ellos el Fuego que brota de tu Corazón, 
para que ardan en verdadero amor,
y queme toda la escoria innecesaria que ha hecho nido en sus corazones,
Sé Tú, el único amor de su corazón, crucifícalos junto contigo,
para que muertos al mundo, puedan dar el verdadero fruto abundante,
puedan ser la sal y la luz 
que el mundo tanto necesita en estos tiempos de confusión.
Que te amen solo a Ti y que por Ti sean capaces de desgastar toda su vida
sin menospreciar incluso, por amor a Tú Voluntad, el mismo derramamiento de su sangre.

Padre Nuestro… Ave María… Gloria Patri…



Ofrecimiento de la Estación

En memoria de Tú Pasión Santísima,
venimos a postrarnos a tus plantas, Señor,
con el alma verdaderamente afligida,
por la ingratitud de nuestras ofensas que claman justicia al cielo.
Permíteme entrar y contemplar Tú Presencia,
Alabarte, adorarte y reverenciarte,
presente en el Santísimo Sacramento
y concédenos la gracia de recibirte cada vez más
con fe y amor, conscientes de nuestra pequeñez,
para ser capaces de abandonarnos en tus brazos
como el niño en el regazo de su Madre,
y en la firmeza del cariño paterno.
Enciende nuestros corazones con el fuego de Tú Caridad
Y calienta nuestro fervor para que no sucumba
y se embriague con la frialdad del mundo.
¡Adorado Seas en el Santísimo Sacramento!
¡Adorado y siempre amado por todos los hombres en el mundo entero!  Amén




Mauricio Parra Solís
Ecce Ego Quia Vocasti Me





            Ciudad y Diócesis de Mexicali, B.C., 13 de Junio de 2017. Año Jubilar del Centenario de las Apariciones de Nuestra Señora en Fátima. 

sábado, 10 de junio de 2017

El milagro Eucarístico de Alboraya


En una noche de julio de 1348, el párroco de Alboraya, Valencia (España) fue a llevar Viático a un moribundo. La tormenta que amenazaba no le arredró pues era un sacerdote amante de la Eucaristía.

Terminada su visita, justo cuando se disponía a regresar, irrumpió con fuerza la amenazante tormenta. Pensó que no podía quedarse en aquella casa toda la noche y, aprovechando un momento de calma temporal, se lanzó al camino con el copón fuertemente agarrado cerca de su pecho. La tormenta no cedía y el camino estaba oscuro y repleto de lodo.

Prosiguió su camino hasta llegar al paso más difícil, barranco de Carraixet. Descubrió que el agua estaba muy subida y solo una tabla servía de puente. Con renovada determinación se dispuso a cruzarlo, pero a mitad de aquella tabla, perdió el equilibrio, resbaló y perdió control del copón que cayó en las tumultosas aguas del torrente.

El párroco no se detuvo. Con extraordinaria valentía se lanzó a las aguas para rescatar las tres hostias que llevaba. Luchó con todas sus fuerzas contra la corriente, pero fue en vano. Las aguas se tragaron el copón.

La noticia se propagó por toda la zona y muchos hombres se presentaron para ayudar con el rescate. Trabajaron toda la noche y, por fin, con las primeras luces del día, apareció el copón. Pero... ¡estaba vacío! Se habían perdido las tres Formas que contenía. La desolación de Alboraya fue indescriptible. Inmediatamente se organizaron actos de reparación y honra a la Eucaristía.

Fue entonces que el Señor les respondió con un gran Milagro que fue testimoniado por cien crónicas. A la luz de la aurora, allí donde el torrente desemboca al mar, todos los vecinos de Alboraya pudieron ver cómo tres peces se mantenían erguidos sobre la corriente, cada uno sosteniendo en la boca entreabierta una Hostia consagrada. Aquellos devotos cayeron de rodillas, mientras alguien corrió a comunicar al párroco aquel portento.  

Los tres peces siguieron inmóviles en medio de la corriente hasta que el sacerdote, revestido de ornamentos sagrados, se acercó a la ribera. Mientras todos cantaban al Señor, los tres peces fueron depositando las tres Formas en manos del sacerdote. Siguió una procesión para trasladar el Santísimo hasta la iglesia del pueblo.

El copón del milagro se conserva aún hoy como perpetuo recuerdo del milagro. En él se han grabado las siguientes palabras: 




"¿Quién negará de este Pan el Misterio, cuando un mudo pez nos predica la fe?"