jueves, 27 de febrero de 2014

Gracias Benedicto XVI


Queridisimos Hermanos, os doy las gracias de todo corazón
por todo el amor y el trabajo con que habeís llevado junto a mí
el peso de mi Ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.
Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo.

Por lo que a mí respecta, también en el futuro,
quisiera servir de todo corazón, a la Santa Iglesia de Dios
con una vida dedicada a la Plegaria.

Benedictus PP XVI

Se cumple un año de que se hizo efectiva la Renuncia de Nuestro Santísimo Padre Benedicto XVI al Sumo Pontificado. Tras 8 venerables y luminosos años de Pontificado, en los que supo guiar sabiamente a la Santa Iglesia, por aguas turbulentas.

Padre y Maestro de la Verdad, asi lo afirmaria años antes en su Escudo Episcopal al tomar el lema: "Cooperatores Veritatis". Así fue su Ministerio, un Cooperador empedernido de la Verdad, de la Esperanza, de la Humildad. Así nos lo demostro hasta el ultimo momento. Y ahora en su vida oculta como la infancia de Jesús, escondido en Dios para bien y salvación de la Iglesia.

Su legado en sus Enciclicas, en sus Discursos, en sus Homilías, merecen sin duda un exaustivo estudio, su legado al Servicio de la Divina Liturgia, procurando siempre lo mejor para el Culto al Señor. Reformador de la Iglesia en tiempos de tormenta, y sin duda supo mantener la Barca inamovible.

Gracias Santo Padre Benedicto por su Amor a la Iglesia, por su Amor a Dios. Por todo el bien que hizo.

En lo personal, mi Veneración y Gratitud.

GRACIAS SANTO PADRE BENEDICTO XVI


Mauricio Parra Solís
Administrador




martes, 25 de febrero de 2014

Santo Toribio Romo


Nació en Jalostotitlán el 16 de abril de 1900. A los 13 años inició sus estudios en el seminario auxiliar de San Juan de Lagos, y en 1920 ingresó al seminario de Guadalajara. Se dedicó de lleno a los estudios y se inscribió en la Acción Católica en la que se distinguió por su actividad en obras católico-sociales. Fue ordenado sacerdote en 1922.

Su primer destino fue Sayula, después Tuxpan, Yahualica, Cuquío y Tequila. Se dedicaba especialmente al catecismo y a preparar primeras comuniones colectivas, también se dedicó al apostolado con obreros. Propagó la devoción eucarística por medio de la "cruzada eucarística".

La persecución le obligó a vivir una vida de nómada junto con su párroco Justino Orona. Fundó su centro de actividades en una fábrica abandonada a mitad de una hermosa barranca, y acudía por la noche a la ciudad de Tequila.

MARTIRIO



El padre Toribio había ofrecido su sangre por la paz de la Iglesia y pronto el Señor aceptó el ofrecimiento. El Miércoles de Ceniza, 22 de febrero, el padre Toribio pidió al padre Román (su hermano) que le oyera en confesión sacramental y le diera una larga bendición; antes de irse le entregó una carta con el encargo de que no la abriera sin orden expresa. También pasó jueves y viernes arreglando los asuntos parroquiales para dejar todo al corriente. A las 4 de la mañana del sábado 25 acabó de escribir, se recostó en su pobre cama de otates y se quedó dormido. 

De pronto una tropa compuesta por soldados federales y agraristas, avisados por un delator, sitió el lugar, brincaron las bardas y tomaron las habitaciones del señor León Aguirre, encargado de la finca y unagrarista grita: "¡Este es el cura, mátenlo!" Al grito despertaron el padre y su hermana y él contestó asustado: "Sí soy... pero no me maten"... No le dejaron decir más y dispararon contra él; con pasos vacilantes y chorreando sangre se dirigió hacia la puerta de la habitación, pero una nueva descarga lo derribó. Su hermana María lo tomó en sus brazos y le gritó al oído: "Valor, padre Toribio... ¡Jesús misericordioso, recíbelo! y ¡Viva Cristo Rey!" El padre Toribio le dirigió una mirada con sus ojos claros y murió. 

Estando muerto ya su hermano, la amarraron espalda con espalda con el cadáver, en tanto armaban una camilla de ramajes para transportar el cuerpo del Padre Toribio. 

Los verdugos lo despojaron de sus vestiduras y saquearon la casa para después llevarse presa a su hermana María a pie hasta el poblado de “La Quemada”, sin permitirle que sepultara a su hermano, pero antes habían pasado frente a la presidencia municipal con el cadáver del Mártir Toribio sobre la camilla improvisada con palos que transportaban unos vecinos, pero ahí, los soldados que, además, iban silbando y cantando obscenidades al tiempo que los demás rezaban. 

María, ya liberada de su breve aprisionamiento, descalza, así como estaba, viajó a pie hasta Guadalajara, a casa de sus padres, para aislarse del odio, cobijarse en el amor paterno y llorar con los suyos la pérdida de su «querido niño». 

La familia Plascencia consiguió permiso de velarlo en su casa y al día siguiente, domingo 26 de febrero, con mucha gente que rezaba y lloraba, lo sepultaron en el panteón municipal. 

Pasados algunos días su hermano el Padre Román, obediente, abrió la carta en Guadalajara, encontrándose con que era el testamento del Padre Toribio y leyó su contenido: "Padre Román, te encargo mucho a nuestros ancianitos padres, haz cuanto puedas por evitarles sufrimientos. También te encargo a nuestra hermana Quica que ha sido para nosotros una verdadera madre... a todos, a todos te los encargo. Aplica dos misas que debo por las Almas del Purgatorio, y pagas tres pesos cincuenta centavos que le quedé debiendo al señor cura de Yahualica..." 

Fue beatificado el 22 de noviembre de 1992 y canonizado por el Papa Juan Pablo II el 21 de mayo del 2000.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Principales Ataques del Demonio


Las Cinco Áreas que en la Vida del Hombre suele ATACAR SATANÁS –> Reveladas por el Padre y Sacerdote Exorcista del Vaticano GABRIELLE AMORTH, según sus experiencias directas en el combate contra el enemigo y plasmadas en su libro “Habla un Exorcista” 

1- EN LA SALUD. El Maligno tiene el poder de causar males físicos y psíquicos. Ya he mencionado los dos males más comunes, de la cabeza y del estómago. En general estos males son males estables. Otros males son pasajeros. Se trata de inflamaciones, heridas, moretones…El Ritual sugiere hacer sobre ellos el signo de la cruz y rociarlos con agua bendita. Muchas veces he visto la eficacia del sólo hecho de imponerles encima la estola y apretar la mano. Varias veces me ha sucedido el caso de mujeres que han venido a verme afligidas porque estaban a punto de ser operadas de tumores en los ovarios; así se deducía de los dolores y de la ecografía. Después de la bendición cesaban los dolores y en una nueva ecografía ya no aparecían los tumores. El P. Cándido ha vivido una rica casuística de graves males desaparecidos con sus bendiciones; incluso tumores cerebrales de los que los médicos estaban seguros. Naturalmente, estas cosas pueden sucederles solamente a aquellas personas que tienen negatividades y sobre quienes existen sospechas de que el mal depende del maligno.



2- EN LOS AFECTOS. El maligno puede producir nerviosismos insuprimibles, especialmente hacia las personas por quienes se es más amado. Así rompe matrimonios, trunca noviazgos; suscita litigios con vergüenza y escándalos en familias en donde en realidad todos se llevan bien; y siempre por motivos fútiles. Trunca amistades; produce en la persona afectada la impresión de no ser querida en ningún lugar, de estar cansada, de que debe aislarse de todos. Incomprensión, no amor, vacío afectivo total, imposibilidad de casarse. Esto también es muy común: cada vez que se comienza una relación de amistad que podría desembocar en amor, o inclusive ya hecha una declaración abierta, de repente todo se esfuma sin motivo.

3- EN LOS NEGOCIOS. Imposibilidad de encontrar trabajo, inclusive estando con la casi certeza de un empleo; los motivos no se pueden encontrar o son absurdos. O también personas que encuentran el trabajo pero luego, por motivos fútiles lo dejan; difícilmente encuentran otro trabajo, y luego, o no se presentan, o también lo dejan, con una ligereza que a los familiares les parece inconsciencia o anormalidad. He visto familias muy solventes que han caído en la más profunda miseria por motivos humanamente inexplicables. A veces han sido grandes industriales a quienes de repente, por motivos extraños todo se les ha comenzado a derrumbar; otras veces grandes empresarios han comenzado repentinamente a cometer errores enormes, hasta llevarlos a quedarse con un montón de deudas; otras veces comerciantes que tenían negocios muy prósperos, de pronto han comenzado a ver que nadie entraba en sus locales. 


4- EN EL GUSTO DE VIVIR. Es lógico que los males físicos, el aislamiento afectivo, la quiebra económica lleven a un pesimismo por el cual la vida es vista solamente en lo negativo. Llega una especie de incapacidad para el optimismo o al menos para la esperanza; la vida toda aparece negra, sin posibilidad de salidas, insoportable.

5- EN EL DESEO DE MORIR. Es el punto final que se ha prefijado el maligno: hacer llegar a la desesperación y al suicidio. Y debo decir de una vez que cuando se pone bajo la protección de la Iglesia, así sea con una sola bendición, este quinto punto queda excluido.

Muchos cuando yo exponía estos cinco puntos, los tenían todos, aunque con diverso grado de gravedad. Debo repetir que estos males pueden ser consecuencia de una presencia maléfica, pero pueden tener otras causas: no son suficientes ellos solos para concluir que una persona está poseída o infestada por el maligno.


martes, 11 de febrero de 2014

Un Año sin Benedicto XVI


Hace un año, no podíamos comprender el porque de la renuncia del Papa Benedicto XVI fue un duro golpe para muchos de nosotros, pero a la ves, fue ejemplo de humildad al reconocer sus limitaciones.

El Pontificado de Benedicto XVI fue un pontificado muy rico, cosa que muchos cristianos no valoraron. Criticado desde su elección al Trono de San Pedro, supo llevar a la Iglesia por un camino trazado en la "RAZÓN" Benedicto XVI puso el dedo en la llaga, y afronto con valentía la responsabilidad de guiar la barca de Pedro por momentos difíciles.

Benedicto fue un Papa no para ver, fue un Papa para escuchar, el no acaparo los grandes medios ni se dio tanta difusión a su imagen ¿porque? simple... Benedicto XVI es "HUMILDE" la verdadera humildad es la que no se pregona, la verdadera humildad es la que se vive desde dentro, sin necesidad de darla a conocer a gritos "LA HUMILDAD ES LA ÚLTIMA CIMA EN LA ESCALADA DE LA SABIDURÍA"

Quien conoce su forma de pensar sabia bien que el tenia que terminar lucido el mismo reconoció sus limitaciones cuando dio a conocer su dimisión.

Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a cambios tan rápidos y sacudido por cuestiones de profunda relevancia para la vida de la fe, de cara a gobernar la barca de San Pedro y difundir el Evangelio, son necesarias tanto la fortaleza de mente como la del cuerpo, fuerza que en los últimos meses se ha deteriorado hasta tal punto en mi que he tenido que reconocer mi incapacidad para cumplir adecuadamente el ministerio que se me confió. (Feb 11 2013)

Como ya dije una ves Benedicto es el "SAN JOSE" de nuestros tiempos, así como este gran santo, Benedicto se refugia en el silencio de Dios. 

¡¡¡LARGA VIDA A BENEDICTO MAGNO !!!

Alberto Avalos
Zacatecas, Zac.

sábado, 1 de febrero de 2014

Intenciones de Nuestro Beatisimo Padre


Oremos por las Intenciones de Nuestro Santísimo Padre, 
Papa Francisco I
Para este mes de Febrero

UNIVERSAL

Por las personas mayores, para que la sabiduría y la experiencia de las personas mayores sean reconocidas en la Iglesia y en la sociedad.

POR LA EVANGELIZACIÓN

Por la colaboración en la Misión. Para que sacerdotes, religiosos y laicos colaboren generosamente en la Misión de Evangelización. 



Oremos de modo especial por Nuestro Santísimo Padre
Papa Benedicto XVI
al Cumplirse este mes, el Primer Aniversario de su
Renuncia al Sumo Pontificado.
Para que le conceda el Corazón de Jesús, vida y salud para
el bien de la Santa Iglesia, y que desde su Retiro,
con su Oración y Ejemplo siga iluminandonos.


viernes, 17 de enero de 2014

San Gabriel de la Dolorosa, C.P.


Nació en Asís (Italia) en 1838. Su nombre en el mundo era Francisco Possenti. Era el décimo entre 13 hermanos. Su padre trabajaba como juez de la ciudad.

A los 4 años quedó huérfano de madre. El papá, que era un excelente católico, se preocupó por darle una educación esmerada, mediante la cual logró ir dominando su carácter fuerte que era muy propenso a estallar en arranques de ira y de mal genio.

Tuvo la suerte de educarse con dos comunidades de excelentes educadores: los Hermanos Cristianos y los Padres Jesuitas; y las enseñanzas recibidas en el colegio le ayudaron mucho para resistir los ataques de sus pasiones y de la mundanalidad.

El joven era sumamente esmerado en vestirse a la última moda. Y sus facciones elegantes y su fino trato, a la vez que su rebosante alegría y la gran agilidad para bailar , lo hacían el preferido de las muchachas en las fiestas. Su lectura favorita eran las novelas, pero le sucedía como en otro tiempo a San Ignacio, que al leer novelas, en el momento sentía emoción y agrado, pero después le quedaba en el alma una profunda tristeza y un mortal hastío y abatimiento. Sus amigos lo llamaban "el enamoradizo". Pero los amores mundanos eran como un puñal forrado con miel". Dulces por fuera y dolorosos en el alma.


En una de las 40 cartas que de él se conservan, le escribe a un antiguo amigo, cuando ya se ha entrado de religioso: "Mi buen colega; si quieres mantener tu alma libre de pecado y sin la esclavitud de las pasiones y de las malas costumbres tienes que huir siempre de la lectura de novelas y del asistir a teatros donde se dan representaciones mundanas. Mucho cuidado con las reuniones donde hay licor y con las fiestas donde hay sensualidad y huye siempre de toda lectura que pueda hacer daño a tu alma. Yo creo que si yo hubiera permanecido en el mundo no habría conseguido la salvación de mi alma. ¿Dirás que me divertí bastante? Pues de todo ello no me queda sino amargura, remordimiento y temor y hastío. Perdóname si te di algún mal ejemplo y pídele a Dios que me perdone también a mí".

Al terminar su bachillerato, y cuando ya iba a empezar sus estudios universitarios, Dios lo llamó a la conversión por medio de una grave enfermedad. Lleno de susto prometió que si se curaba de aquel mal, se iría de religioso. Pero apenas estuvo bien de salud, olvidó su promesa y siguió gozando del mundo.


Un año después enferma mucho más gravemente. Una laringitis que trata de ahogarlo y que casi lo lleva al sepulcro. Lleno de fe invoca la intercesión de un santo jesuita martirizado en las misiones y promete irse de religioso, y al colocarse una reliquia de aquel mártir sobre su pecho, se queda dormido y cuando despierta está curado milagrosamente. Pero apenas se repone de su enfermedad empieza otras vez el atractivo de las fiestas y de los enamoramientos, y olvida su promesa. Es verdad que pide ser admitido como jesuita y es aceptado, pero él cree que para su vida de hombre tan mundano lo que está necesitando es una comunidad rigurosa, y deja para más tarde el entrar a una congregación de religiosos.

Estalla la peste del cólera en Italia. Miles y miles de personas van muriendo día por día. Y el día menos pensado muere la hermana que él más quiere. Considera que esto es un llamado muy serio de Dios para que se vaya de religioso. Habla con su padre, pero a éste le parece que un joven tan amigo de las fiestas mundanas se va a aburrir demasiado en un convento y que la vocación no le va a durar quizá ni siquiera unos meses.

Pero un día asiste a una procesión con la imagen de la Virgen Santísima. Nuestro joven siempre le ha tenido una gran devoción a la Madre de Dios (y probablemente esta devoción fue la que logró librarlo de las trampas del mundo) y en plena procesión levanta sus ojos hacia la imagen de la Virgen y ve que Ella lo mira fijamente con una mirada que jamás había sentido en su vida. Ante esto ya no puede resistir más. Se va a donde su padre a rogarle que lo deje irse de religioso. El buen hombre le pide el parecer al confesor de su hijo, y recibida la aprobación de este santo sacerdote, le concede el permiso de entrar a una comunidad bien rígida y rigurosa, los Padres Pasionistas.


San Gabriel de la Dolorosa Al entrar de religioso se cambia el nombre y en adelante se llamará Gabriel de la Dolorosa. Gabriel, que significa: el que lleva mensajes de Dios. Y de la Dolorosa, porque su devoción mariana más querida consiste en recordar los siete dolores o penas que sufrió la Virgen María. Desde entonces será un hombre totalmente transformado.

Gabriel había gozado siempre de muchas comodidades en la vida y le había dado gusto a sus sentidos y ahora entra a una comunidad donde se ayuna y donde la alimentación es tosca y nada variada. Los primeros meses sufre un verdadero martirio con este cambio tan brusco, pero nadie le oye jamás una queja, ni lo ve triste o disgustado.

Gabriel lo que hacía, lo hacía con toda el alma. En el mundo se había dedicado con todas sus fuerzas a las fiestas mundanas, pero ahora, entrado de religioso, se dedicó con todas las fuerzas de su personalidad a cumplir exactamente los Reglamentos de su Comunidad. Los religiosos se quedaban admirados de su gran amabilidad, de la exactitud total con la que cumplía todo lo que se le mandaba, y del fervor impresionante con el que cumplía sus prácticas de piedad.

Su vida religiosa fue breve. Apenas unos seis años. Pero en él se cumple lo que dice el Libro de la Sabiduría: "Terminó sus días en breve tiempo, pero ganó tanto premio como si hubiera vivido muchos años".

Su naturaleza protestaba porque la vida religiosa era austera y rígida, pero nadie se daba cuenta en lo exterior de las repugnancias casi invencibles que su cuerpo sentí ante las austeridades y penitencias. Su director espiritual sí lo sabía muy bien.

Al empezar los estudios en el seminario mayor para prepararse al sacerdocio, leyó unas palabras que le sirvieron como de lema para todos sus estudios, y fueron escritas por un sabio de su comunidad, San Vicente María Strambi. Son las siguientes: "Los que se preparan para ser predicadores o catequistas, piensen mientras estudian, que una inmensa cantidad de pobres pecadores les suplica diciendo: por favor: prepárense bien, para que logren llevarnos a nosotros a la eterna salvación". Este consejo tan provechoso lo incitó a dedicarse a los estudios religiosos con todo el entusiasmo de su espíritu.

Cuando ya Gabriel está bastante cerca de llegar al sacerdocio le llega la terrible enfermedad de la tuberculosis. Tiene que recluirse en la enfermería, y allí acepta con toda alegría y gran paciencia lo que Dios ha permitido que le suceda. De vómito de sangre en vómito de sangre, de ahogo en ahogo, vive todo un año repitiendo de vez en cuando lo que Jesús decía en el Huerto de los Olivos: "Padre, si no es posible que pase de mí este cáliz de amargura, que se cumpla en mí tu santa voluntad".


La Comunidad de los Pasionistas tiene como principal devoción el meditar en la Santísima Pasión de Jesús. Y al pensar y repensar en lo que Cristo sufrió en la Agonía del Huerto, y en la Flagelación y coronación de espinas, y en la Subida al Calvario con la cruz a cuestas y en las horas de mortal agonía que el Señor padeció en la Cruz, sentía Gabriel tan grande aprecio por los sufrimientos que nos vuelven muy semejantes a Jesús sufriente, que lo soportaba todo con un valor y una tranquilidad impresionantes.

Pero había otra gran ayuda que lo llenaba de valor y esperanza, y era su fervorosa devoción a la Madre de Dios. Su libro mariano preferido era "Las Glorias de María", escrito por San Alfonso, un libro que consuela mucho a los pecadores y débiles, y que aunque lo leamos diez veces, todas las veces nos parece nuevo e impresionante. La devoción a la Sma. Virgen llevó a Gabriel a grados altísimos de santidad.

La Virgen DolorosaA un religioso le aconsejaba: "No hay que fijar la mirada en rostros hermosos, porque esto enciende mucho las pasiones". A otro le decía: "Lo que más me ayuda a vivir con el alma en paz es pensar en la presencia de Dios, el recordar que los ojos de Dios siempre me están mirando y sus oídos me están oyendo a toda hora y que el Señor pagará todo lo que se hace por él, aunque sea regalar a otro un vaso de agua".

Y el 27 de febrero de 1862, después de recibir los santos sacramentos y de haber pedido perdón a todos por cualquier mal ejemplo que les hubiera podido dar, cruzó sus manos sobre el pecho y quedó como si estuviera plácidamente dormido. Su alma había volado a la eternidad a recibir de Dios el premio de sus buenas obras y de sus sacrificios. Apenas iba a cumplir los 25 años.

Poco después empezaron a conseguirse milagros por su intercesión y en 1926 el Sumo Pontífice lo declaró santo, y lo nombró Patrono de los Jóvenes laicos que se dedican al apostolado.

San Gabriel de la Dolorosa: pídele a la Sma. Virgen por tantos jóvenes tan llenos de vitalidad y de entusiasmo para que encaucen las enormes fuerzas de su alma, no a dejarlas perderse en goces mundanos, sino a ganarse un gran premio en el cielo dedicándose a salvar su propia alma y la de muchos más.


martes, 24 de diciembre de 2013

Natividad del Señor

Mensaje con Ocasión de la Natividad
de Nuestro Señor Jesucristo

Mexicali, B. C. 25 de Diciembre de 2013
Año Diocesano de la B.S.V. María de Loreto


A los hombres y mujeres de Buena Voluntad en el Señor:

Reciban todos un saludo, deseando y esperando que estas fiestas de la navidad redunde en gracia y paz en su familia.

Cada año ponemos de relieve el acontecimiento central de nuestra Fe, como el amor infinito de Dios por sus hijos, se manifiesta siempre cercano, dócil, inocente y sencillo. No busca el esplendor ni lo magestuoso. Su misma sencillez atrae, deslumbra. De modo particular nos dice a cada uno: "Sé que mi esplendor te asusta, que ante mi grandeza tratas de afianzarte tú mismo. Pues bien, vengo por tanto a ti como niño, para que puedas acogerme y amarme".

Que maravilla podemos meditar en esta frase. Cuantas veces queremos caminar con la cofianza de un hijo para con su padre, y sentimos que caminamos a tientas entre la oscuridad. Vamos vagando en un mundo que parece sumergido cada vez mas en un descontrol social y espiritual, donde el hombre no encuentra su razón de existir, donde el hombre se encuentra con un vacío interno que trata de llenar con el consumismo y el materialismo desmedido. Vemos nuestra realidad y vemos que cada vez vagamos en un sin sentido y un vacío inmenso que no sabemos con que llenar. Tristemente es la realidad que hemos cultivado con nuestras acciones de cada día.

Mas no es un caso perdido, siempre en cualquier situación desesperada, donde se ve imposible llegar a una meta, queda la esperanza de seguir con los pies en el camino, y dar un caminar firme a cada paso. Jamás viendo hacia atrás, no podemos vivir sumergidos en el pasado, anhelando lo que fue, por ello, debemos dar a Dios las gracias siempre, porque nos ha permitido crecer y conocer. Tampoco podemos anhelar el futuro, que aun esta en insertidumbre y no nos corresponde. Que es lo que realmente nos corresponde? Bien lo define Santa Teresita del Niño Jesús: "Solo tengo el día de hoy". Y solo eso podemos poseer, el instante en el que vivimos, el que cada mañana podamos contemplar la luz de un nuevo día, entre tantos que ya han sido privados de ella, porque han sido llamados a la presencia del Señor. Que tenemos salud, entre tantos que estan asociados a la Pasión de Jesús por la enfermedad. Que tenemos un techo que nos cobije, entre tantos que ni eso pueden tener. Somos ricos aun en lo poco que podamos tener, pero hay hermanos aun mas ricos que sin tener nada en absoluto viven teniendolo todo, porque poseen a Aquel que le da sentido a sus vidas, mientras nosotros vagamos en un intento desesperado de encontrarlo, sin saber que siempre esta junto a nosotros. 

Como ciegos, vamos caminando a tientas, nos pasa lo que reclama Dios a lo ídolos: "tienen ojos y no ven, tienen oídos y no escuchan", y nos pasa aquello que recrimina Jesús en el Evangelio: "les han tocado canciones alegres y no han bailado, les han tocado canciones tristes y no han llorado". Vamos como el hijo prodigo en el establo de trabajo, queremos saciarnos y nada logra saciar nuestra hambre ni nuestra sed, porque nos conformamos con las miserias que nos regala el mundo, las miserias de un amor barato y sin compromiso, las miserias del consumismo, con el engaño de que mientras mas tenemos y costoso, mas admirados seremos, las miserias de vivir solo del placer pasajero, tomando a la otra persona como un mero objeto que se desecha cuando no cumple nuestras espectativas. Las miserias de ver en el otro como un escalón sobre el cual pisar para llegar a la meta fijada sea cual sea. Envueltos en esas miserias es donde nos encontramos triste y lamentablemente. Donde la familia es todo menos familia, y a cualquier cosa queremos tomar como modelo de tan sagrada estructura. 

Cada día, debería ser una nueva "navidad", un nuevo nacimiento de Nuestro Señor en medio de nosotros, donde aprendamos a ver lo sencillo con ojos de fe y esperanza, con ojos llenos de amor, con ojos llenos de ciencia, como Dios mismo las ve y nos ve a nosotros. Si eligió hacerse semejante a nosotros, es para demostrarnos que no es alguien lejano a nuestra realidad, que no es alguien olvidado de su obra, sino que es Alguien que camina con nosotros a cada paso, que nos acoge cuando nadie mas lo hace, que confía en nosotros cuando nadie mas es capaz de confiar. Que es un Dios todo amor y misericordia, que es capaz de llenar todo vacío, que es capaz de encender toda frialdad y de santificar todo fervor. Un Dios siempre Uno, siempre Amor, siempre Padre.

Que esta Solemnidad de la Natividad, nos traiga nuevas esperanzas, nos traiga un corazón siempre abierto y dispuesto a la realidad para participar activamente de un cambio de conciencia comunitaria, donde seamos capaces de ser sal y luz en donde quiera que estemos. Es mi deseo para todos aquellos a los que llegue esta sencilla palabra.

En Jesús y María.

Catequista Mauricio Parra Solís
Ecce Ego Quia Vocasti Me