miércoles, 28 de diciembre de 2016

Aborto: Nuevo Patibúlo de Inocentes



"En Ramá se oyó un lamento:
es Raquel que llora por sus hijos
y no quiere que la consuelen porque ya no están".

Recordamos con nostalgia esta fecha en el seno de la Iglesia, quienes dieron su Vida por Cristo, aun siendo a tan corta edad. Pero no solamente es necesario recordar las tragedias de antaño, sino también fijar la mirada en los homicidios actuales disfrazados bajo careta de derecho y libertad.

El Pecado tan terrible del Aborto que clama al cielo, perpetrado por el nuevo Herodes de un libertinaje en los gobiernos egoístas, por intereses meramente económicos. Perpetrado por grandes multimillonarias máquinas de muerte. Y como cristianos permanecemos callados y tristemente hasta lo apoyamos con careta de libertad y derecho a decidir.

Si entendiéramos la magnitud que abarca en males cada aborto, toda la sangre derramada en el suelo y que clama justicia al cielo. Las puertas tan grandes que le hemos abierto al demonio con cada sacrificio. Pero tal parece que aun viendo los males que han caído desde este pecado nos empeñamos en estar ciegos, aplaudimos y pedimos más.


Nada de Gracioso y divertido tiene esta fiesta como se puede tomar. Sino de luto y memoria de tantos millones de seres humanos que hemos asesinado, no directamente, pero de manera indirecta con nuestro silencio, con la mediocridad de no alzar la voz y permanecer indiferentes. Nadie repara ni llora por el Aborto, apoyamos y callamos, y es estricto el Señor con nosotros, y siendo realidad que todo aquel que apoya el pecado de aborto vive ya fuera de la Iglesia, no solo los doctores, enfermeras, familiares que obligan y practican el aborto, y las madres que se someten a él.


Oremos y reparemos por todos ellos y por nosotros mismo que permanecemos fríos e indiferentes. Elevemos al Corazón de Jesús, una súplica con lágrimas pidiendo que ellas limpien nuestro suelo de esa sangre que cada día clama con más fuerza contra de nosotros.


Mauricio Parra Solís
Esclavo del Inmaculado Corazón de María

Mexicali, B. C., 28 de Diciembre de 2016. Fiesta de los Santos Inocentes

martes, 27 de diciembre de 2016

¿Existe el Infierno?



“Quien niega la existencia del infierno,
niega el Evangelio”.
(San Juan Pablo II)

Negar abiertamente la realidad del Infierno, es atentar contra el Evangelio mismo, así nos lo enseña Juan Pablo II. En días pasados, el Papa Francisco en su meditación en Santa Martha, ha expresado: “Que el infierno no es una cámara de tortura sino solamente el alejamiento de Dios” (Homilía del 25 de Noviembre de 2016). Hemos de pisotear el Dogma de Fe que nos ha establecido el Sagrado Concilio de Florencia que en 1439 afirmo que  “las almas de los que mueren en pecado mortal actual, o solo en el pecado original, descienden rápidamente al infierno”. Y aquellas enseñanzas que los Padre Apostólicos y numerosa cantidad de Santos nos han enseñado.

El Infierno sí, es alejarnos del Amor que Dios nos guarda como hijos suyos, y sin embargo, también la tortura eterna como consecuencia del Pecado. En vida disfrutamos los deleites de la carne alejados de los Mandamientos de Dios, sin arrepentimiento y conversión, la Iglesia como Madre siempre nos ha enseñado desde antaño, que uno de los Novísimos es el Infierno, y que ahí van los pecadores impenitentes que mueren en pecado mortal.

Las Sagradas Escrituras, desde el relato de la Creación, no se nos presenta tal cual la creación del Infierno, puesto que todo lo que ha creado ha sido bueno.  Mas sin embargo, en la libertad que dio no solo al Hombre, sino también a los Ángeles, habría de revelarse uno de ellos, queriendo tomar el lugar del Señor, al grito de “Non Serviam Domine”, “No serviremos a Ningún Señor”, y el Profeta Isaías lo relata: “Como has caído del cielo, oh luz esplendorosa de la mañana, hijo de la aurora. Has sido derribado por Tierra, tu que debilitabas a las Naciones” (Is. 14, 12), Y todo aquel que le ha secundado, ha llevado el mismo estado, levantándose el Príncipe Glorioso San Miguel, le ha desterrado a él y a sus seguidores de la Visión Beatífica, y a causa de esta justa condena, el mismo enemigo del alma ha creado el propio pozo de desolación, de tortura y desesperación que es el Infierno. Dios amando a su hijo rebelde, aun siendo Dios y podido haber librado al mundo de ello, el amor por sus creaturas es más grande como para destruir su Obra. Y amándole aun como hijo rebelde, respeta la libertad de que le ha dotado y permanece alejado de él. Pero el mismo Demonio en su insolente soberbia, empeña su acto en hacer miserable todo aquello que entra en contacto con él.

            Santa Teresa de Ávila, Doctora de la Iglesia nos enseña: “Lo que estoy a punto de decir, sin embargo, me parece que no se pueda ni siquiera describirlo ni entenderlo: sentía en el alma un fuego de tal violencia que no sé cómo poderlo referir; el cuerpo estaba atormentado por intolerables dolores que, incluso habiendo sufrido en esta vida algunos graves […] todo es incomparable con lo que sufrí allí entonces, sobre todo al pensar que estos tormentos no terminarían nunca y no darían tregua”…  “Pero a continuación tuve una visión de cosas espantosas, entre ellas el castigo de algunos vicios. Al verlos, me parecían mucho más terribles […]. Oír hablar del infierno no es nada, como tampoco el hecho de que haya meditado algunas veces sobre los distintos tormentos que procura (aunque pocas veces, pues la vía del temor no está hecha para mi alma) y con las que los demonios torturan a los condenados y sobre otros que he leído en los libros; no es nada, repito, frente a esta pena, es una cosa bien distinta. Es la misma diferencia que hay entre un retrato y la realidad; quemarse en nuestro fuego es bien poca cosa frente al tormento del fuego infernal. Me quedé espantada y lo sigo estando ahora mientras escribo, a pesar de que hayan pasado casi seis años, hasta el punto de sentirme helar de terror aquí mismo, donde estoy” … “Esta visión me procuró también una grandísima pena ante el pensamiento de las muchas almas que se condenan (especialmente las de los luteranos que por el bautismo eran ya miembros de la Iglesia) y un vivo impulso de serles útil, estando, creo, fuera de dudas de que, por liberar a una sola de aquellos tremendos tormentos, estaría dispuesta a afrontar mil muertes de buen grado”.



            Ahora que está muy puesto en práctica la Divina Misericordia, con el Año Santo Extraordinario, y que se nos vende la Misericordia como una mera baratija más, alejada de la caridad de la llamada de atención, ofreciéndola sin hacer ver las condiciones que también la preceden en el arrepentimiento y la conversión, la Vidente y Secretaria del Amor Misericordioso de Jesús, Santa Faustina Kowalska nos deja escrito en su Diario: “Hoy, guiada por un ángel, he estado en los abismos del Infierno. Es un lugar de grandes tormentos en toda su extensión espantosamente grande. Estas son las varias penas que he visto: la primera pena, la que constituye el infierno, es la pérdida de Dios; la segunda, los continuos remordimientos de conciencia; la tercera, la conciencia de que esa suerte no cambiará nunca; la cuarta pena es el fuego que penetra el alma, pero que no la aniquila; es una pena terrible: es un fuego puramente espiritual, encendido por la ira de Dios; la quinta pena es la oscuridad continua, un hedor horrible y sofocante, y aunque está oscuro, los demonios y las almas condenadas se ven entre sí y ven todo el mal propio y de los demás; la sexta pena es la compañía continua de Satanás; la séptima pena es la tremenda desesperación, el odio a Dios, las imprecaciones, las maldiciones, las blasfemias”… “Estas son penas que todos los condenados sufren juntos, pero esto no es el final de los tormentos. Hay tormentos particulares para varias almas que son los tormentos de los sentidos. Cada alma, con lo que ha pecado, es atormentada de forma tremenda e indescriptible. Hay cavernas horribles, vorágines de tormentos, donde cada suplicio es distinto del otro. Haría muerto a la vista de esas horribles torturas si no me hubiese sostenido la omnipotencia de Dios. Que el pecador sepa que con el sentido con el que haya pecado será torturado por toda la eternidad. Escribo esto por orden de Dios, para que ningún alma se justifique diciendo que el infierno no existe, o que nadie ha estado nunca y que nadie sabe cómo es”. (Diario, #741).

            Sor Lucía de Jesús, a quien junto con sus Primos, se les presento Nuestra Señora de Fátima, les muestra el Infierno y todo lo que en él sucede: “[María] Ella abrió de nuevo Sus Manos, como había hecho los dos meses anteriores. Los rayos [de luz] parecía que penetrasen la tierra y nosotros vimos como un vasto mar de fuego y vimos a los demonios y las almas (de los condenados) inmersos en él”…. “Estaban como tizones ardientes transparentes, todos ennegrecidos y quemados, con forma humana, ellos se movían en esta gran conflagración, a veces lanzados al aire por la llamas y absorbidos de nuevo, junto a grandes nubes de humo. Otras veces caían por todas partes como chispas en fuegos enormes, sin peso o equilibrio, entre gritos y lamentos de dolor y desesperación, que nos aterrorizaban y nos hacían temblar de miedo (debe ser esta visión la que me hizo llorar, como dice la gente que me oyó)”…. “Los demonios se distinguían (de las almas de los condenados) por su aspecto aterrador y repelente parecidos a animales horrendos y desconocidos, negros y transparentes como tizones ardientes. Esta visión duró solo un segundo, gracias a nuestra buena Madre Celeste, que en su primera aparición había prometido llevarnos al Paraíso. Sin esta promesa, creo que habríamos muertos de terror y de espanto”.

            La Iglesia no busca infundir en sus Fieles el miedo y el horror a Dios, no le busca infundir la Atricción, que es el horror de ofender a Dios a consecuencia de irse al Infierno, sino la Contrición, que es el amor a Dios y el alejamiento del Pecado por Amor a Dios que tanto nos ama y no quiere que estemos alejados de él. Mas sin embargo, también Jesús hablo del Infierno, toda la Sagrada Escritura habla del Infierno.

            De tal modo que aunque haya personas que digan: “No puedo creer que el infierno exista siendo Dios tan bueno”, no se trata de que creamos o no, Dios es bueno ciertamente, pero también es suma Justicia, y no porque él nos quiera en el infierno, sino porque nuestra soberbia en hacer lo que nuestro guste quiera, aunque sepamos que me llevara a ese lugar, nos importa más la propia satisfacción, que el sacrificarnos un poco para alcanzar la Salvación, nosotros mismos somos los que nos esforzamos por entrar en la puerta ancha que lleva al infierno. Dios es Bueno, pero no el que solapa nuestro pecado, al Paraíso no puede entrar absolutamente nada manchado, de tal modo que solo lo santo entra, lo impuro y que no alcanza ni siquiera a ser purificado, es arrojado fuera, no tiene raíz ni fruto que rescatar, el alma misma se ha encargado de acabar con la raíz y con el fruto.



            Orar y pedir la gracia de Dios para seguir caminando. El enemigo ha de disponer mil y un tentaciones para hacernos caer, caeremos es cierto, somos barro frágil, mas no es perdonable permanecer en el suelo sino levantarse. Es tiempo de preguntarnos, si el enemigo común no me da tentaciones o batallas… ¿será acaso que ya estoy bastante sostenido de su mano, estoy ya haciendo lo que su obra de perdición quiere para mí? ¿Realmente estoy caminando tan bien que el demonio se ha alejado de mí? Hay que estar muy atentos, porque sin darnos cuenta, ya no necesita el demonio ocuparse de nosotros, porque ya estamos caminando como él quiere… Por otra parte, si busco estar en la mayor gracia de Dios posible, ahí habrá guerra, como enseña San Agustín: “¿Estas sirviendo al Señor?... Prepárate para conocer la guerra”… Cuanto más cerca el alma quiera encontrarse con su Señor, más trabajara el maligno para hacerle caer, más se ocupara de ella para arrebatarle la gracia, y es donde realmente hay que dar todo por el todo, para ser capaces de ganarlo todo.

            Oremos insistentemente para que la Gracia de Dios nos fortalezca en esta combate espiritual que todo fiel debemos atravesar para llegar a ser coronados, el cielo o el infierno es una vida eterna… ¿A cuál queremos llegar?


Mauricio Parra Solís
Esclavo del Inmaculado Corazón de María 

miércoles, 20 de enero de 2016

Oración por la Visita del Papa Francisco a Mexico



Madre de Dios y Madre Nuestra:
Santa María de Guadalupe:
estamos alegres y agradecidos
porque viene a visitarnos
el Papa Francisco, Vicario de Tu Hijo.

Viene a poner en tus manos
el Año Jubilar de la Misericordia, 
y a comunicarnos un mensaje
de esperanza y de concordia.

Ruega por él y por nosotros, 
para que nos sepamos abrir
a lo que por su medio
Dios nos quiera transmitir.

Y que al partir nos lleve en su corazón,
y deje sembrados en el nuestro
frutos abundantes de conversión.

Amén


+ Norberto, Card. Rivera Carrera
Arzobispo Primado de México




sábado, 21 de noviembre de 2015

Solemnidad Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo


Mensaje con Ocasión de la Solemnidad
Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo


“Christus Vincit… Christus Regnat… Christus Imperat…”
(Cristo Vence… Cristo Reina… Cristo Impera)


            Corona del Año Litúrgico, la Solemnidad de Jesucristo Rey, la Iglesia reconoce sobre Ella y el Mundo el Señorío que Dios le ha dado en la Redención del Género Humano, reinado manifestado en la Cruz del Calvario. En Cristo, afirma San Pablo, no exigió tener la gloria debida a Su Divinidad, se sometió tomando la forma del Siervo de Dios y se asemejo a todos los Hombres en su condición y se hizo obediente hasta la muerte en la Cruz (Fil. 2, 6).

                La razón hoy, no es conocer el lugar Escatológico que ocupa el Señor, puesto que todo está sometido por estrado de sus pies, a fin de que llegada la Hora, todo aquello que le está sometido, lo someta el mismo de nuevo al Padre, juntamente con El. La razón hoy, y es la urgencia del Espíritu que habita en nosotros, es qué lugar ocupa Cristo Rey en mi vida, en mi familia, en mi entorno. ¿Realmente le doy el Señorío?

                El mundo ha puesto como su señor, el consumismo, el materialismo, el hedonismo y la cultura de la muerte en el aborto, el terrorismo, donde cada vez se ofrenda mas y mas sangre al Maligno como señor del mundo, y aun siendo señor de este mundo, será enteramente sometido al Poderío de Cristo, y el Señor, se Glorificara como antaño sobre él. La gran mentira del demonio, no es sino un secularismo practico, fuera Dios, fuera la Iglesia, inclusive, fuera valores sólidos, donde se encarnan los máximos ideales de santidad y comunión. Un secularismo del tener, del ser desmedido en el orgullo superior y la superficialidad halagadora de los sentidos, donde el elogio es pan de cada paso.


Dios, hoy se presenta a nosotros como Luz, y como nos afirma el Evangelio, “que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas” (Jn. 3, 19). Dios, se nos presenta como “Yo Soy el que Soy” mas sin embargo Satanás, se presenta a sí mismo como ángel de luz, como “yo soy el que no soy” (Ven. Fultón Sheen). Nada puede ocultarse a la luz, y aun las tinieblas le abren paso, por más oscura y encrespada que esta sea. Así como aquellos que permanecen en tinieblas odian la luz, así esta generación esta oculta a la verdad, arrullada en los brazos de la mentira, llegara el momento en que verán la luz y su resplandor hará de ellos entes ciegos, pues ante ellos estará la marca de su error. Y a todos aquellos que han perseguido, será su condena misma, porque han preferido las tinieblas a la luz y hecho escarnio a quienes les procuraban la verdad con insistencia.

                Aquel día, los dolores serán como de una mujer que esta por dar a luz, mientras más graves los dolores es porque el nacimiento esta próximo. Y así como en la enfermedad las horas más oscuras de la noche son las más terribles en sus dolores, son un indicador que el clarear del nuevo día esta pronto. Así mismo, mientras más sea el grito de angustia de la humanidad, más cerca y pronta esta su liberación, porque el Rey está cerca para dominar con Trono erguido y cetro poderoso. Poco es el tiempo para que la Palabra se Cumpla, y el día estará sometido a la luz Sempiterna, mientras que las tinieblas serán borradas por la claridad de la verdad. Lea y entienda aquella alma que espera segura la venida Gloriosa, porque no será defraudada ni desechada con mano dura, sino cobijada con mano misericordiosa.

                Cristo, el Señor, principio y fin. Llegara el día que será grande el estruendo, y aun la misma Misericordia clamará delante del Trono, pues esta misma generación ha abusado de la Mano bondadosa de Dios, para hacerla burla de su comportamiento. Pues aquellos impíos han dicho en sus corazones “Peca todo lo que quieres y cuanto más peques mas cree en la Misericordia de Dios”, pobres aquellos que han guardado en sus corazones este precepto infame, que será el mismo que dictara la sentencia sobre sus cabezas. Porque la espada esta afilada y la orden escrita, mas el Juez Santísimo retiene a sus ángeles la orden mostrando caridad, esperando la conversión de sus amados. Más aunque su bondad retrase la hora, la justicia clama y exige el cumplimiento de las profecías.


Conversión y arrepentimiento, porque llegara un día que serán movidos por el terror más que por el amor a Dios, y poco valdrá ese fruto corrompido del llanto y la desesperación. Enmendar nuestros corazones mientras aun existe el tiempo, porque es poco y con urgencia clama la tierra al cielo esta manifestación de orden para librar de la miseria a las almas y elevarlas al trono de Gloria o de eterno llanto. Ese día, en cuanto el Hijo del Hombre venga con sus ángeles lleno de gloria, en que separaran a las ovejas de los cabritos y entraran los benditos del Reino a tomar la posesión preparada para ellos desde la creación del mundo, mientras que a aquellos han sido impenitentes y faltos de caridad serán arrojados como malditos al fuego que no se consume y el rechinar que jamás acabara (Mt. 25, 31 – 46).

                Clamemos la gracia de estar preparados para someternos al Señorío de Cristo. Que nos encuentren como las vírgenes, con nuestras lámparas encendidas contemplando fijamente el cielo como nuestra Patria, y con los pies plantados caminando unidos en lograr tiempos mejores de comunión y concordia. Pidamos a María, Madre de la Santa Espera que así como ella suplicaba a Dios la Plenitud de los Tiempos y la liberación del Pueblo, nos infunda esa santa esperanza y confianza para esperar con paciencia y alegría la gloriosa manifestación de Nuestro Señor Jesucristo.

                “De aquel día y aquella hora, nadie sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. Estad alerta, velad; porque no sabéis cuándo es el tiempo señalado” (Mc. 13, 32 – 33).




Mauricio de la Cruz del Sdo. Corazón de Jesús


Diócesis de Mexicali, B. C., 22 de Noviembre de 2015. Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo. Año Jubilar Diocesano de Jesucristo Buen Pastor.



jueves, 19 de noviembre de 2015

El Devoto del Purgatorio I: “La Existencia del Purgatorio” I


Es un artículo de Fe que las almas de los que mueren con alguna culpa venial o sin haber satisfecho plenamente a la Justicia Divina por los pecados ya perdonados, están detenidas en un lugar de expiación, que llamamos Purgatorio. Así lo enseña la Santa Madre Iglesia, columna infalible de la verdad; así lo afirma la más antigua y constante Tradición de todos los siglos; así lo aseguran unánimemente los Santos Padres Griegos y latinos: Tertuliano, San Cirilo, San Cipriano, San Juan Crisóstomo, San Ambrosio, San Agustín y tantos otros; así lo han definido los Sagrados Concilios de Roma, de Cartago, de Florencia, de Letrán y de Toronto, dirigidos por el Espíritu Santo, y aunque la Iglesia no lo enseñe así, ¿no lo dice bastante la misma razón natural?





Supongamos que sale de este mundo un alma con algún pecado venial; ¿Qué hará Dios con ellas? ¿Las arrojara en el infierno, y siendo su hija y esposa amantísima, la confundirá con los réprobos y espíritus infernales? Eso repugna a la Justicia y Bondad Divinas. ¿La introducirá en el cielo? Eso se opone igualmente a la santidad y pureza infinita del Creador; pues, solo aquel cuyas manos son inocentes, y cuyo corazón este limpio, subirá al monte del Señor; nada manchado puede entrar en aquel Reino purísimo. ¿Qué hará, pues Dios con aquella alma? Ya nos lo dice por Malaquías: Lo pondré como en un crisol, esto es un lugar de penas y de tormentos, de donde no saldrá hasta que haya plenamente satisfecho a la Justicia Divina.




¿Crees tú esto, cristiano? Que lo creas, que no lo creas, te burles o no te burles, ello es y será así; negar el Purgatorio, sólo pondrá en duda deliberadamente. ¿Crees tú esta verdad, y con esa indiferencia miras tan horribles penas? ¿Crees en el Purgatorio, y con tus culpas amontonas tanta leña para arder en el más terrible fuego.

                Medita lo que acabas de leer! 

viernes, 16 de octubre de 2015

Año de Jesucristo Buen Pastor


JOSÉ ISIDRO GUERRERO MACÍAS
POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA
TERCER OBISPO DE MEXICALI


CONSIDERANDO

Que estamos en el camino de celebrar el Gran Jubileo de los 50 Años como Iglesia Diocesana, y para prepararnos a este Jubileo, dispuse un programa Diocesano que hemos denominado Trienio Jubilar del Cincuentenario, tres años distribuidos según el modelo inspirador de la Sagrada Familia: María, José y Jesús.

Que hemos clausurado con alegría y muchos frutos el segundo año de este trienio, el Año dedicado a Nuestro Señor San José y de acuerdo al Trienio de preparación corresponde este año Pastoral dedicar nuestro empeño a "Jesucristo Buen Pastor".

Que nuestro objetivo como Iglesia en este año es "revivir la intensa alegría de haber sido encontrados por Jesucristo Buen Pastor Misericordioso, que ha venido a buscarnos porque estábamos perdidos, para ser transformados por Él en testigos y misioneros de su Misericordia, y ofrecer a todos el camino de su perdón y de la reconciliación".

Que en este mismo año pero a nivel universal, el 8 de diciembre viviremos la Solemne apertura del  "Jubileo Extraordinario de la Misericordia" dispuesto por Su Santidad el Papa Francisco en la Bula de convocación "Misericordiae Vultus", "El Rostro de la Misericordia";

Que habremos de acoger vivamente el espíritu de estos acontecimientos a nivel diocesano y universal; de acuerdo a lo anterior por las presentes LETRAS:

DECRETO

Primero - Con fecha de hoy DECLARO SOLEMNEMENTE ABIERTO un Año dedicado a Jesús Buen Pastor, desde el día 15 de Octubre del presente año hasta el día 17 de Octubre del año 2016.

Segundo - Promuévase en todas las comunidades, con los Religiosos y Religiosas, los movimientos, organismos laicales, escuelas católicas y entre todos los Fieles de nuestra Diócesis la enseñanza de "Jesus Buen Pastor", ya que Él es el rostro de la Misericordia del Padre "rico en misericordia", que envió a su Hijo para revelarnos de manera definitiva su amor (MV, 1).

Tercero - Durante este Año, podrán lucrar la Indulgencia Plenaria de la pena temporal por los propios pecados impartida por la Misericordia de Dios, aplicable en sufragio por las almas de los fieles difuntos, todos los fieles verdaderamente arrepentidos, que se hayan confesado debidamente, que hayan comulgado sacramentalmente y que ore según las intenciones del Sumo Pontífice, en la fecha de apertura y clausura de este Año, y durante las fechas y lugares que de acuerdo al Jubileo Extraordinario de la Misericordia próximo a iniciar se indiquen.

Que la Madre de la Divina Misericordia, Arca de la Alianza entre Dios y los hombres, abra nuestros corazones para que comprendamos la tarea a la que estamos llamados y nos alcance la Gracia de vivir estos eventos históricos de Salvación en Nuestra Iglesia Local.

Dado en la Ciudad y Diócesis de Mexicali, B. C., a los quince días del mes de Octubre del dos mil quince.



+ José Isidro Guerrero Macías
III Obispo de Mexicali


____________________
Decreto G - 253/ 2015
Proclamación del Año de Jesús Buen Pastor
Octubre 2015 - 2016
15 de Octubre de 2015


sábado, 26 de septiembre de 2015

Hora Santa Juvenil: Infusión del Espíritu Santo


Exposición del Santísimo Sacramento

Canto de Exposición:
                Entraré

Oración:
                Joven, estas en la experiencia que pocos pueden entender, que muchos buscan en su interior, pero están tan llenos de ruido que no son capaces de entrar en ellos mismos por miedo a encontrarse con todo lo que vienen arrastrando. Vacío que buscan llenar muchas veces con droga, con alcohol, con sexo o con dinero y deseo de bienes materiales. Eres dichoso porque haz descubierto que delante de ti, está un Bien aún mayor que puede llenarte sin necesidad de experimentar placeres del mundo, de los que constantemente eres presa en tu escuela, con tus amigos, en tu familia quizá, porque no está puesto en el centro de ellos el amor de Dios, sino el amor del mundo.

                Cierra tus ojos y desde tu corazón, empieza a clamar y a pedir la Presencia del Espíritu Santo en este lugar, sobre ti, ahora, clama que necesitas de El para entender lo que haces aquí en este momento, pero no solo lo clames con tu corazón, en silencio, alza tus manos y con tu boca, con tus palabras, dile:

VEN ESPIRITU SANTO, HAZ, QUE EXPERIMENTE TU PRESENCIA, DEJAME ENTENDER QUE HAGO AQUÍ.
VEN ESPIRITU SANTO, PORQUE ME SIENTO TAL VEZ VACIO,
PORQUE TENGO NECESIDAD DE ENCONTRAR LA RESPUESTA DE TODO LO QUE ME PASA Y NO LO ENTIENDO.
VEN ESPIRITU SANTO, PORQUE ME SIENTO CANSADO, NECESITO DESCANSAR
Y POR MAS QUE LO QUIERO NO ENCUENTRO EL DESCANSO QUE NECESITO.
VEN ESPIRITU SANTO… VEN ESPIRITU SANTO… VEN ESPIRITU SANTO…

                Hazlo con tus propias palabras…. Alza tus manos y pídele al Padre que se digne posar sobre ti Su mano con esa infusión del Espíritu Santo, que te deje experimentar su fuego, su paz. Que te deje experimentar esa suave brisa que calma, que alivia, que alimenta. Abre tu corazón para recibir al Espíritu Santo. Es la Promesa de Dios. EFETÁ – ABRETE…

Canto al Espíritu Santo:
“Ven Ven Espíritu Santo Ven Ven…

Cita Bíblica durante el Canto:

“Sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo”. (Jn. 19, 22) 
“Yo pediré al Padre y les dará otro Paráclito, para que este con Vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes lo conocen, porque mora en ustedes” (Jn. 14, 16 – 17)


Oración:
                               Ahora no lo alabes ni lo pidas con tu corazón solamente, abre tus labios para alabarle, para pedir que venga, el Ya está aquí, está tu lado, está inundando todo este lugar ahora mismo, abre tu corazón y comienza a sentirlo. Déjate inundar por este Fuego del Cielo, por este clima de fuego que viene a limpiarte, que viene a lavarte interiormente de todo aquello que vienes cargando, que te viene a limpiar. Es promesa de Jesús, que enviaría un Consolador. Cuantas veces en tus tristezas lo haz invocado? Cuantas veces en tus alegrías haz sentido que está a tu lado? Puedes sentirle ahora? El está aquí, ábrete y siéntelo…

Canto al Espíritu Santo:
                “El Espíritu de Dios está en este lugar”

               
Oración:
                               Esta es una mañana del Amor… de amor, porque aquí esta quien te ama, aunque no lo entiendas. Y tu estas aquí porque lo amas. Cuantos jóvenes son en el Grupo y cuantos estamos aquí delante de Él, gozándolo? Eres privilegiado. Es una mañana de Amor, porque te aseguro que de aquí no saldrás con las manos vacías sin haber experimentado Su Presencia y su Amor por ti. Que le quieres pedir? Que Don quieres que se pose sobre ti? Que fruto para ser mejor Cristiano, hijo, hermano? Jesús les dijo a sus Apóstoles: “Pidan y se les dará… busquen y encontrarán… cuanto más bueno les dará el Padre Celestial”

                               Pide, pide mucho y recibirás mucho. Todo lo que recibas es un regalo del Espíritu Santo. Pero debes pedirlo, aunque él te lo quiera regalar, le gusta que se lo pidas con los labios, háblale. Dile que llene cada vacío, que llene hasta lo más profundo de tu corazón, déjate recibir su Amor. Lo necesitas, lo buscas y quizá no sabes cómo ni dónde encontrarlo, alza tu mirada y contémplalo, El está aquí delante de Ti, míralo, no solo es Pan, es Jesús completo que se da para que lo comas, para que lo disfrutes, para que lo saborees en cada migaja. Pídele que te llene de su Amor, dile:

Ven Señor y lléname, necesito de Tu Espíritu…
Ven Señor y lléname.
Dame tu amor. Lléname….

Canto al Espíritu Santo:
                “Ven Señor y Lléname”
                “Ven, Santo Espíritu”

Meditación de los Muchachos y Bendición con el Santísimo.


A Mayor Gloria de la Santísima Trinidad

Catequista Mauricio Parra Solís, DREBP