lunes, 9 de diciembre de 2013

La Masonería como Instrumento de Satanás


El eminente Pontífice León XIII, velando por la seguridad de la Iglesia Católica y en bien de la salvación eterna de las almas, habló enérgicamente de Satanás y de la masonería en su Encíclica Humanum, del 20 de abril del año 1884: “El humano linaje, después de haberse, por envidia del demonio, miserablemente separado de Dios, creador y dador de los bienes celestiales, quedó dividido en dos bandos diversos y adversos, de los cuales uno combate asiduamente por la verdad y la virtud… es el reino de Dios en la tierra, es decir, la verdadera Iglesia de Jesucristo… el otro es el reino de Satanás, bajo cuyo imperio y potestad se encuentran todos los que, siguiendo los funestos ejemplos de su caudillo…acometen empresas contra Dios… En nuestros días, todos los que favorecen la peor parte parecen conspirar a una y pelear con la mayor vehemencia, siéndoles guía y auxilio la sociedad que llaman de los Masones… audacísimamente se animan contra la majestad de Dios, maquinan abiertamente y en público la ruina de la Santa Iglesia,” (1). El Papa León XIII ha desenmascarado a un enemigo sumamente peligroso, definitivamente quien está atrás de la masonería es el enemigo de nuestra salvación eterna: Satanás, padre de la mentira y del engaño. “…hemos resuelto declararnos de frente contra la misma sociedad masónica, contra el sistema de su doctrina, sus intentos y manera de sentir y obrar, para más y más poner en claro su fuerza maléfica e impedir así el contagio de tan funeste peste.” (2). El ilustre padre Julio Gheldof, en su obra: El católico ilustrado, claramente define la secta de los Masones: “La secta de los Masones es una sociedad satánica que tiene por objeto el destruir la Iglesia Católica y la moral cristiana o sea el reino de Jesucristo en el mundo, para poner en su lugar el reino del Naturalismo que es el reino de Satanás.” (3). La secta masónica, como su padre Satanás, obra con astucia y con mentiras: “Tenemos que habérnoslas con un enemigo astuto y doloso que, halagando los oídos de pueblos y príncipes, se ha cautivado a unos y otros con blandura de palabras y adulaciones.Al insinuarse con los Príncipes fingiendo amistad, pusieron la mira los masones en lograr en ellos socios y auxiliares poderosos para oprimir la Religión Católica, y para estimularlos más acusaron a la Iglesia con porfiadísima calumnia de contender envidiosa con los Príncipes, sobre la potestad y reales prerrogativas.” (4). Satanás, padre de la mentira se esconde en las tinieblas, en el engaño, en la simulación, por esto Santa Teresa de Jesús le llama: “amigo de mentiras, y la misma mentira” (5). El Papa León XIII indica una táctica de combate: “quede sentado que lo primero que procuréis sea arrancar a los masones su mascara para que sean conocidos tales cuales son;” (6). La secta masónica es un peligro para la salvación eterna de las almas, por esto, la Iglesia castiga con severísimas penas a los católicos que se inscriben en tan perniciosa sociedad que se alza contra la majestad de Dios. Santo oficio: “…cierto es en primer lugar que están castigados con excomunión latae sententiae, la masónica y otras sectas de la misma especie que… maquinan contra la Iglesia o los poderes legítimos, ora lo hagan oculta, ora públicamente…” (7). “De ninguna manera puede permitirse que los masones, en forma oficial, o sea deputados por la secta, se hallen presentes al Santo Sacrificio de la Misa y demás oficios eclesiásticos. También ha de prohibirse que el clero de oídos a las imposiciones o deseos de los masones a fin de que se celebren Misas u oficios eclesiásticos como acordados o pedidos por los masones, o anunciados como tales en invitaciones y periódicos.” (8). Derecho Canónico: “Los que dan su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones del mismo género que maquinan contra la Iglesia o contra las potestades civiles legitimas, incurren ipso facto en excomunión simplemente reservada a la Sede Apostólica.” (9). “Están privados de la sepultura eclesiástica, a no ser que antes de la muerte hubieran dado alguna señal de arrepentimiento: Los notorios apóstatas de la fe cristiana, o los notoriamente afiliados a una secta herética o cismática o a la secta masónica u otras sociedades del mismo género.” (10). Pertenecer o colaborar de cualquier modo en la secta masónica, equivale a pertenecer al bando de Satanás. “Pero el que no me ama, no practica mi doctrina.”(11). 

Roberto Morales.



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1.- Papa León XIII, Encíclica: Humanum (1), 20 de abril de 1884. 
2.- Encíclica: Humanum (2). 
3.- Padre Julio Gheldof, El católico ilustrado, año 1913, pagina 170. 
4.- Encíclica: Humanum (13). 
5.- Vida de Santa Teresa de Jesús, 25, 21. 
6.- Encíclica: Humanum (16). 
7.- Instrucción del Santo Oficio del 10 de mayo de 1884. 
8.- Instrucción del Santo Oficio del 5 de julio de 1878. 
9.- Código de Derecho Canónico, canon 2335. 
10.- Código de Derecho Canónico, canon 1240. 
11.- Evangelio de San Juan XIV, 23.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Dogma de la Inmaculada Concepción de la B.V. María


La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción. El dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus.

"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..." 

Cuando hablamos del dogma de la Inmaculada Concepción no nos referimos a la concepción de Jesús quién, claro está, también fue concebido sin pecado. El dogma declara que María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la "llena de gracia" desde su concepción.


La Encíclica "Fulgens corona", publicada por el Papa Pío XII en 1953 para conmemorar el centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, argumenta así: «Si en un momento determinado la Santísima Virgen María hubiera quedado privada de la gracia divina, por haber sido contaminada en su concepción por la mancha hereditaria del pecado, entre ella y la serpiente no habría ya -al menos durante ese periodo de tiempo, por más breve que fuera- la enemistad eterna de la que se habla desde la tradición primitiva hasta la solemne definición de la Inmaculada Concepción, sino más bien cierta servidumbre»

María fue inmune de los movimientos de la concupiscencia. Concupiscencia: los deseos irregulares del apetito sensitivo que se dirigen al mal.

María estuvo inmune de todo pecado personal durante el tiempo de su vida. Esta es la grandeza de María, que siendo libre, nunca ofendió a Dios, nunca optó por nada que la manchara o que le hiciera perder la gracia que había recibido. 

El dogma de la Inmaculada Concepción de María no ofusca, sino que más bien pone mejor de relieve los efectos de la gracia redentora de Cristo en la naturaleza humana. Todas las virtudes y las gracias de María Santísima las recibe de Su Hijo. La Madre de Cristo debía ser perfectamente santa desde su concepción. Ella desde el principio recibió la gracia y la fuerza para evitar el influjo del pecado y responder con todo su ser a la voluntad de Dios. A María, primera redimida por Cristo, que tuvo el privilegio de no quedar sometida ni siquiera por un instante al poder del mal y del pecado, miran los cristianos como al modelo perfecto y a la imagen de la santidad que están llamados a alcanzar, con la ayuda de la gracia del Señor, en su vida.



En torno a las ideas de Escoto se suscitó una gran controversia. Después de que el Papa Sixto IV aprobara, en 1477, la misa de la Concepción, esa doctrina fue cada vez más aceptada en las escuelas teológicas. 

El Papa Sixto IV, en 1483, casi 4 siglos antes del dogma, había extendido la fiesta de la Concepción Inmaculada de María a toda la Iglesia de Occidente.

La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María tiene un llamado para nosotros:
1-Nos llama a la purificación. Ser puros para que Jesús resida en nosotros.
2-Nos llama a la consagración al Corazón Inmaculado de María, lugar seguro para alcanzar conocimiento perfecto de Cristo y camino seguro para ser llenos del Espíritu Santo.

"Con la Inmaculada Concepción de María comenzó la gran obra de la Redención, que tuvo lugar con la sangre preciosa de Cristo. En Él toda persona está llamada a realizarse en plenitud hasta la perfección de la santidad" Juan Pablo II, 5-XII-2003.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Diez Mandamientos Contra el Diablo


El cardenal Dionigi Tettamanzi, arzobispo de Génova (Italia), imprimió una carta pastoral en la que enumera los “diez mandamientos” para defenderse del Tentador. 

I. No olvides que el Diablo existe, porque su primera mentira es hacernos creer que no existe. 

II. No olvides que el Diablo es un tentador. No te consideres ni exento ni invulnerable. 

III. No olvides que el Diablo es sumamente inteligente y astuto. Logra su insidia siendo fascinante, como lo hizo con el primer hombre. 

IV. Sé vigilante: con los ojos y el corazón. Y sé fuerte: es espíritu y virtud. 

V. Cree firmemente en la victoria de Cristo sobre el Tentador, pues esto te hará seguro e imperturbable incluso ante la agresión más violenta que se desate contra ti. 

VI. Recuerda que Cristo te hace partícipe de su victoria. 

VII. Continúa escuchando la Palabra de Dios. 

VIII. Sé humilde y ama la mortificación. 

IX. Reza siempre, sin cansarte, para que superes la tentación. 

X. Adora al Señor tu Dios y solamente a El ríndele culto.



jueves, 14 de noviembre de 2013

Santidad de la Orden Carmelita


“Los Santos del Carmelo se formaron en una escuela de fuego espiritual, semejante a aquella de Elías. El amor poetiza las íntimas relaciones entre Maria y el Carmelo y hace de la Historia de la Orden un canto de alabanza a nuestro Dios.”

Son una inmensa muchedumbre de hermanos nuestros que consagraron su vida a Dios, abrazando las enseñanzas del Divino Maestro e imitando su vida, y se entregaron al servicio de la Virgen Maria en la oración, la abnegación evangélica y el amor a las almas, sellado a veces con su sangre. Ermitaños del Carmelo, mendicantes de la edad media, doctores y predicadores, misioneros y mártires; monjas que dilataron el pueblo de Dios con la misteriosa fecundidad de su vida contemplativa; religiosas que descubrieron el rostro de Cristo a sus hermanos en el apostolado sanitario y docente, sobre todo en tierras de misión; seglares que en medio del mundo supieron encarnar el espíritu de la Orden. Toda la familia del Carmelo de la patria con Maria, su Madre, a la cabeza constituye nuestro gozo y alabanza al Padre Celestial.

Grandes santos a quienes la Iglesia venera e invoca en su liturgia, y santos humildes que bien pocos conocen o invocan fuera de la Orden, con su vida nos proponen el secreto de la santidad en el trato intimo con Dios que desde el coloquio con él se prolonga en la entrega de cada día como comunión de fe y de amor con la inmaculada Madre de Dios, Patrona del Carmelo, Formadora incomparable de los amigos de Cristo a los que cubre con el habito de la Orden para que interior y exteriormente reflejen sus virtudes.

Todos los santos Carmelitas se han moldeado bajo la figura de la Bienaventurada Virgen Maria, han vivido en intimidad con Ella, de Ella han sido apóstoles. De Ella han aprendido a vivir en Cristo y de su amor, en Ella se han inspirado para entregar su vida a la Iglesia y a las almas, es gran importancia la vida de la Virgen en los Santos Carmelitas.

Que el ejemplo de estos santos, sirva para suscitar nuevas generaciones de santidad, muchos santos que, viviendo en obsequio de Jesucristo fielmente servido con corazón puro y buena conciencia, sepan con Maria entregarse día y noche a la contemplación de la Palabra y al servicio generoso a la humanidad, que ese ejemplo nos contagie un amor inmenso y operante por Cristo, por la Iglesia y por el mundo entero.

La Iglesia es santa y sin defecto: Cristo la ama como esposa y se ha entregado a sí mismo por ella a fin de santificarla; por eso, en la Iglesia todos están llamados a la santidad. La Iglesia anuncia el misterio pascual en los santos que, sufriendo con Cristo, también con él son glorificados, propone a los fieles su ejemplo para que por medio de Cristo todos sean conducidos al Padre, e implora los beneficios de Dios por los méritos de los santos.

Hoy, en una misma fiesta, se recuerda a los santos carmelitas ya canonizados y a todos los justos de la familia del Carmelo de toda lengua, raza y nación, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida.

sábado, 26 de octubre de 2013

Fiesta Diocesana



Desde este Blog, nos unimos al gozo de
Nuestra Iglesia Diocesana de Mexicali,
pues en el marco de este Año Mariano, el pasado
25 de Octubre de 2013
Recibimos el Don de 6 nuevos Diáconos Transitorios.
Pedimos al Señor y Dueño de la Mies les conceda
la Santa Perseverancia y la Santidad en su Vocación
como los necesita hoy mas que nunca la
Santa Madre Iglesia y el Pueblo de Dios.



Oración del Siervo de Dios
Mons. Luis María Martínez
por las Vocaciones Sacerdotales

Oh, Jesús, Pastor Eterno de las almas,
dígnate mirar con ojos de Misericordia
a este porción de tu grey amada.
Señor gemimos en la orfandad,
dános vocaciones, danos Sacerdotes Santos.

Te lo pedimos por la Inmaculada
Virgen María de Guadalupe,
tu dulce y Santa Madre.

Oh Jesús, danos Sacerdotes
según tu Corazón.

Amén



sábado, 12 de octubre de 2013

ACTO DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARIA


¡Oh Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora de todas las batallas de Dios! Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón. En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades. Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente. Vos, oh Madre de misericordia, impetradnos de Dios la paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la paz. Reina de la paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la paz por que suspiran los pueblos, la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle la paz de las armas y la paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el reino de Dios. Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la paz y haced que brille para ellos el sol de la verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Dad la paz a los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan singular devoción y en los cuales no había casa donde no se hallase honrada vuestra venerada imagen (hoy quizá oculta y retirada para mejores tiempos), y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el único verdadero Pastor. Obtened paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios. Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en El todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magníficat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.


domingo, 6 de octubre de 2013

Las Consecuencias del Santo Rosario I : Las Promesas

En este mes del Santísimo Rosario, les traigo las Promesas, Bendiciones y Beneficios que Nuestra Señora nos concede.



Las Promesas

1. Aquellos que recen con enorme fe el Rosario recibirán gracias especiales. 

2. Prometo mi protección y las gracias más grandes a aquellos que recen el Rosario. 

3. El Rosario es una arma poderosa para no ir al infierno, destruirá los vicios, disminuirá los pecados, y defendernos de las herejías. 

4. Se otorgará la virtud y las buenas obras abundarán, se otorgará la piedad de Dios para las almas, rescatará a los corazones de la gente de su amor terrenal y vanidades, y los elevará en su dedeo por las cosas eternas. Las mismas almas se santificarán por este medio. 

5. El alma que se encomiende a mi en el Rosario no perecerá. 

6. Quien rece el Rosario devotamente, y lleve los misterios como testimonio de vida no conocerá la desdicha. Dios no lo castigará en su justicia, no tendrá una muerte violenta, y si es justo, permanecerá en la gracia de Dios, y tendrá la recompensa de la vida eterna. 

7. Aquel que sea verdadero devoto del Rosario no perecerá sin los Sagrados Sacramentos. 

8. Aquellos que recen con mucha fe el Santo Rosario en vida y en la hora de su muerte encontrarán la luz de Dios y la plenitud de su gracia, en la hora de la muerte participarán en el paraíso por los méritos de los Santos. 

9. Libraré del purgatorio a quienes recen el Rosario devotamente. 

10. Los niños devotos al Rosario merecerán un alto grado de Gloria en el cielo. 

11. Obtendrán todo lo que me pidan mediante el Rosario. 

12. Aquellos que propaguen mi Rosario serán asistidos por mí en sus necesidades.

13. Mi hijo me ha concedido que todo aquel que se encomiende a mi al rezar el Rosario tendrá como intercesores a toda la corte celestial en vida y a la hora de la muerte. 

14. Son mis niños aquellos que recitan el Rosario, y hermanos y hermanas de mi único hijo, Jesucristo. 

15. La devoción a mi Rosario es una gran señal de profecía.

CONTINUARÁ...